Disculpad si encuentran algún error ortográfico. Que lo disfruten
Pluma de
amor
Ventana de cristal (Prólogo)
Era un día normal, por lo menos para mí. Estaba de camino a
recoger las migas de pan que me deja una gentil niña; cuando un llanto destrozó
mi alma en pedazos. Fue como un rayo cargado de dolor y furia. Aunque había
volado por el mundo, jamás había escuchado un lamento así. Entonces, picado por
la curiosidad, olvidé todo y seguí el sonido hasta donde nacía aquella cascada
de tristeza.
Quien lloraba no era alguien más que una joven, de 13 o 14
años; en un lujoso cuarto, dentro del castillo. Estaba despeinada, con sus
párpados pesados, y en sus ojos se leía
un pesado dolor. A pesar de todo, estaba
realmente guapa: cabellos largos y castaños, labios finos y suaves, piel blanca
y lozana. Ella era delgada, como una frágil hoja de papel, y vestía como una
simple pueblerina.
Me paré en el marco de su ventana sin hacer ningún ruido. Yo
creo que me delataron los rápidos latidos de mi corazón, pues se percató
enseguida de mi presencia. Sus ojos eran de un verde profundo, ahora más
relucientes debido a sus lágrimas. Con sorpresa, clavó su mirada en mí. Lo que
en realidad fueron segundos, para mí fueron horas.
-Estás precioso- me dijo ella, rompiendo el silencio-, tienes mucha suerte. Apuesto que eres el pajarito más bonito de por aquí.
Sus palabras fueron una bala que llegó hasta mi corazón. Al
parecer, su tristeza se había disipado por mi presencia. Para confirmar lo que
decía, me puse a cantar alegres notas solamente para ella.
-Pajarito presumido- decía ella entre risas-, pajarito colorido. Trinas por la vida, alegre siempre estás. Mientras recitaba; me
regaló la sonrisa más bella en toda la vida.
“Aunque pase mil años, te protegeré” me prometí a mí mismo.
Ese día, el espejo de cristal entre humanos y animales yo quise romper. Regresé
a mi nido; solo y triste. Pensando en que nunca podría llegar hasta ti. Ese
día, deseé no haber nacido ave.
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